Queridos hermanos y queridos miembros de la familia carismática,
Como nuevo promotor vocacional, dirijo esta carta a todos aquellos que rezáis por las vocaciones oblatas.
Desde hace ya algunos años es tradición recibir material de animación para la oración del día 21 de cada mes. Mi deseo es continuar con el servicio a las vocaciones que ha llevado a cabo con gran dedicación mi predecesor, el P. Carmine Marrone, a quien agradezco de todo corazón, y la comunidad del Centro Juvenil de Marino, abriéndome a lo que el Espíritu Santo quiere donarnos a nuestra Congregación en este momento histórico.
Dado que aún nos encontramos en una fase de cambio y que en estos días estamos viviendo encuentros importantes y hermosos para nuestra Provincia, como la Escuela de la Misión y el Congreso de la Misión con los jóvenes y las vocaciones, todavía no hemos tenido ocasión de preparar el nuevo material en el que estamos trabajando.
Por eso, os pido que, al menos durante los próximos dos meses, no faltéis a la cita con el Rosario, oración universal de la Iglesia, y con la oración por las vocaciones oblatas, que nos recuerda que debemos rogar al «Señor de la mies que envíe obreros a su mies».
Por último, os pido que me acompañéis con vuestra oración y vuestra fraternidad en este nuevo servicio que desempeñaré con y desde la comunidad de Marino.
Encomendándonos a María, a quien hoy celebramos y que con su «sí» hizo posible la venida del Salvador, os pido que sigáis rezando con confianza por mi vocación y por las vocaciones oblatas.
Madrid, 12 de septiembre de 2026 – Dulce Nombre de María
P. Antonio Diodati, omi
Promotor Vocacional
Comunidad de Marino
