“Hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38)

Queridos hermanos, querida Familia oblata.

Algunas veces, un “sí” puede cambiarlo todo. Pero hay uno que transformó nuestra historia entera: el “Sí” de Dios, apasionado y enamorado sin medida de la humanidad.

En la historia de Israel nadie lo imaginaba, pero Él dio un giro total a cómo se hacía presente entre su pueblo. Sorprendentemente, dio un paso que ni los profetas habían contemplado, aunque sí intuido, pero no de modo tan radical. La Encarnación, el Dios que se entrega a la humanidad a través de su Hijo Jesús, es el SÍ sin medidas del Dios de la Ternura: con este “sí” cambió el mundo… y cambió nuestra vida.

Dios nos mueve a decir “sí”; como lo hizo con María, tal vez llena de miedo, temblorosa, llena de preguntas y acobardada por lo que se le venía encima. Pero ella abre la puerta a la esperanza pronunciando su “aquí estoy”, su “sí” a Dios. Es, por así decirlo, el momento en el que se encuentran el “sí” de Dios con el “sí” de toda la humanidad en nuestra Madre, en María.

Recordemos las palabras del papa León XIV en el ángelus el día de la solemnidad de la Inmaculada concepción el 8 de diciembre 2025 en la plaza de San Pedro que nos invita a renovar con el sí de María nuestro ser misioneros: “Maravilloso es el ‘sí’ de la Madre del Señor, pero también puede serlo el nuestro, renovado cada día con fidelidad, gratitud, humildad y perseverancia en la oración y en las obras concretas de amor, desde los gestos más extraordinarios hasta las tareas diarias y los servicios más cotidianos, para que Jesús sea conocido, recibido y amado en todas partes, y su salvación llegue a todos”.

En este tiempo dejémonos iluminar también por San Eugenio de Mazenod, el “hombre del Adviento”, que nos invita a vivir esa venida del Señor con toda nuestra vida, preparándola con fe y esperanza ardiente, como él hizo durante toda su vida y misión.

María, San Eugenio, como tantos otros descubrieron la fuerza que se encuentra en esa sencilla palabra: la fuerza de todo un Dios entrando en el mundo a través de nuestra disponibilidad. Con Él, no hay miedo. Con Él, es posible lo imposible. ¿Cuál es el sí que Dios te está pidiendo en este momento?

Se acerca el 200 aniversario de la aprobación de nuestras Constituciones y Reglas, y la Asamblea Provincial —dos acontecimientos clave—, que nos invitan a decir de nuevo “SÍ” a Dios. Un “sí” que, como el de María y el de San Eugenio, que pueden transformar nuestra historia congregacional y personal.

Os acompaño con mi oración y mi cariño. Os deseo de todo corazón una feliz navidad. En Cristo y María Inmaculada
Un fuerte abrazo,

P. Javier Montero Infantes
Superior provincial

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