A Su Santidad el Papa León XIV
Santo Padre,
Con profunda alegría y espíritu fraterno, extiendo, en nombre de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), nuestras sinceras felicitaciones y la promesa de nuestras oraciones a usted, Santo Padre, Papa León XIV, al comenzar su ministerio como Sucesor del apóstol Pedro.
Damos gracias a Dios por haber concedido a su Iglesia un nuevo Pastor, tras el fallecimiento de nuestro querido Papa Francisco. Oramos por usted y nos sentimos unidos a usted en la fe y la fraternidad.
Como Oblatos, sus palabras de ayer nos conmovieron profundamente. Usted exhortó a la Iglesia a caminar unida, sin temor, para anunciar el Evangelio y vivir como misioneros.
Ese llamado toca el centro de nuestra vocación. Somos una congregación misionera al servicio de una Iglesia misionera, enviada a estar cerca de los pobres y más abandonados.
Su mensaje reafirma y fortalece esa identidad.
Nuestro Fundador, san Eugenio de Mazenod, obispo de Marsella, nos enseñó a amar a la Iglesia con todo el corazón y a entregar nuestra vida a Cristo sirviendo a los pobres. Su espíritu misionero sigue guiando nuestro camino hoy.
Nos llena de orgullo recordar que su predecesor, el Papa León XII, aprobó nuestras Constituciones y Reglas en 1826. Bajo su cuidado pastoral, celebraremos con gozo su 200 aniversario el próximo año.
Con el corazón abierto, nos ofrecemos al servicio de la Iglesia, confiando en su liderazgo y cuidado pastoral.
Con mis oraciones por usted, en Cristo y María Inmaculada,
Luis Ignacio Rois Alonso, OMI
Superior General

